“Se debe frenar, detener el odio promovido por la propaganda contra los migrantes”: AMLO

Andrés Manuel López Obrador hizo un llamado a el presidente de Estados Unidos Donald Trump, a no cerrar fronteras o imponer aranceles, y mucho menos apostar una guerra comercial con ningún país: “es indispensable integrar más nuestras economías y promover el libre comercio”

Al presentar su nuevo libro: “¡Oye Trump!” en Los Ángeles Theatre Center, Andrés Manuel López Obrador expuso que en materia económica y comercial se debe procurar una relación de beneficio mutuo entre México y EU.

Expresó que: “en la relación bilateral es importante tomar en cuenta que estamos unidos por la geopolítica. Somos vecinos, compartimos una extensa frontera y aunque ha habido desencuentros, y México ha sido agraviado, también existen históricos lazos de amistad y cultura”

Señaló que el déficit de 60 mil millones de dólares de Estados Unidos en la relación comercial con México es algo muy relativo, porque las exportaciones mexicanas contienen un alto porcentaje de capital, tecnología e insumos estadounidenses.

Indicó, gracias a la calidad de la mano de obra y de los bajos salarios pagados por la industria automotriz y de autopartes instalada en México, los consumidores de Estados Unidos pueden ahorrar hasta 5 mil dólares en la compra de un vehículo nuevo.

Añadió: “en otras palabras, sin las partes o los automóviles hechos en México, la industria estadunidense no podría competir con los productos de Europa o Asia. De modo que no se trata de estigmatizar nuestra relación comercial, sino de buscar ventajas comparativas para competir mejor en un mundo globalizado”

Comentó que no descarta la posibilidad de que Donald Trump rectifique y cambie su agresiva política hacia México, por el bien de las dos naciones.

Dijo que se tiene que mantener la convicción de enfrentar la estrategia neofascista desde Estados Unidos. No se puede apostar solo a corregir una injusticia desde el extranjero, se tiene que acudir a la comprensión del pueblo estadounidense.

“Lo central debe ser frenar, detener el odio promovido por la propaganda contra los migrantes. Que se revierta con argumentos el absurdo de la superioridad racial. Que no avance ni en las provincias ni en las grandes ciudades de Estados Unidos, en los corazones de los hombres nobles y trabajadores de este pueblo, la fobia en contra de nuestros paisanos y de los extranjeros en general”, expuso.

Planteó que está dispuesto a poner sobre la mesa, en su momento, un programa de desarrollo para impulsar el crecimiento, generar empleos, mejorar los salarios y garantizar el bienestar, y así enfrentar de manera conjunta las causas que originan la migración, la inseguridad y la violencia.

Sostuvo que lo más humano y eficaz para reducir el flujo migratorio es rescatar el campo mexicano, apoyar a los sectores productivos, crear empleos y mejorar los salarios de los trabajadores.

Anunció que el nuevo gobierno democrático de México mantendrá siempre una actitud respetuosa hacia el gobierno de Estados Unidos, pero hará valer nuestra autoridad soberana.

Insistió: “buscaremos establecer una relación bilateral con Estados Unidos fincada en la cooperación para el desarrollo. Defenderemos a los migrantes, pero, al mismo tiempo, aplicaremos una política económica para generar empleos y garantizar a los mexicanos trabajo y bienestar en sus lugares de origen, donde están sus familiares, costumbres y cultura”.

Destacó que se impulsará el desarrollo regional de México, de sur a norte, con la puesta en práctica de proyectos para retener a la población en sus pueblos, ampliando oportunidades de trabajo y de bienestar.

En el sureste, explicó, se va a sembrar un millón de árboles maderables para que haya empleo, además se van a construir los 300 caminos que comunican a 300 municipios de Oaxaca, que ahora son de terracería, se tiene que cumplir con un doble, triple propósito: hacer las obras, crear empleos y dejar la inversión en las comunidades, en los pueblos.