El Éxodo por la Democracia: AMLO

Cuando decidí enfrentar al régimen, el trabajo que había hecho en la zona indígena me permitió contar con el apoyo de la mayoría de los chontales. No es cierto lo que dicen algunos insensatos de que el pueblo es mal agradecido. Los indígenas fueron los primeros en respaldarme en 1988, cuando fui candidato del Frente Democrático Nacional a la gubernatura de Tabasco.

Aquello fue todo un desafío. En Tabasco no había ni tradición opositora ni hábitos democráticos. Fue abrir brecha. Implicó muchas fatigas y trabajo de organizaciones. En ese tiempo recorrí todos los pueblos de Tabasco. Conozco mi estado como la palma de mi mano.

Luego del fraude de 1988 seguimos luchando y dos años después se ganó por primera vez el gobierno del municipio de Cárdenas. No fue fácil. Nos reconocieron el triunfo cuando emprendimos el Éxodo por la Democracia y caminamos cincuenta días de Tabasco a la Ciudad de México.