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Discurso de la presidenta del Movimiento Revolución Ciudadana, Marcela Aguiñaga, en la inauguración del séptimo encuentro de Grupo de Puebla.

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Ciudad de México a 30 de noviembre del 2021

Marcela Aguiñaga: Bueno, muchísimas gracias. Gracias a Morena por la invitación.

Un saludo fraterno desde Ecuador a nombre de este movimiento que me enorgullece representar, que se llama “Revolución Ciudadana”; un movimiento de izquierda contemporánea, profundamente progresista, profundamente feminista, profundamente ambientalista, pero en especial, es un movimiento que tiene a su cabeza a un lider histórico al que representamos, pero al que también defendemos porque ha sido víctima de la judicialización de la política en su máxima expresión; a mi compañero Rafael Correa. 

Él es parte de este legado, de esta dignificación de la política; un hombre al que yo siempre digo en todos los espacios, solo vi trabajar incansablemente por devolverle los sueños, no solamente al Ecuador, sino por construir esa América Latina, esa patria grande donde todas y todos podamos reivindicarnos.

Un saludo especial a los compañeros panelistas. Creo que como me tocó ser de última, hay algunas cosas que ya han dicho todos, creo que todos coincidimos en que América Latina tiene un eje importantísimo de lucha contra esta profunda desigualdad.

lo que nos dice CEPAL y nos dicen algunas organizaciones internacionales, que se ha profundizado la pobreza y la extrema pobreza, luego de la pandemia. No es nada menor para decir que parte de nuestra lucha siguen siendo las mismas de hace muchísimos años y décadas atrás, es decir, lucha contra la desigualdad, lucha contra la pobreza con generación de mejores condiciones de vida para nuestros pueblos, salud de calidad, educación de calidad, transformadora de nuestras sociedades; estos ejes siguen ahí más vivos que nunca, diría yo. 

Pero hay otros ejes también, que nos invitan y nos convocan a ser parte de movimientos que tengan claros que hay un electorado que busca causas, esas causas que son su motor, su motivación única y exclusiva para seguir adelante, digamos en los procesos democráticos. Hay algunas cosas que a mí me preocupan en los últimos días que vi de algunas encuestas a nivel de la región, que es, que cada vez nuestro electorado, nuestros mandantes, creen menos en los sistemas democráticos, y eso es muy grave; muy grave porque entonces los partidos políticos quiere decir, que también están mal vistos, los movimientos políticos, por una desconexión – que ya mencionaron algunos de ustedes – con las realidades cotidianas de la sociedad, pero también porque hemos dejado de lado las causas de los ciudadanos; las causas de los jóvenes, de respetar la diversidad; las causas de las mujeres, de luchar permanentemente contra la violencia; las causas también de los ambientalistas, que parte de nuestros ejes es esta convivencia armónica con el entorno en el que nos desarrollamos.

Por lo tanto, también, las organizaciones políticas tenemos que modernizarnos; aprender a leer lo que quieren los ciudadanos y, por supuesto, como ya lo dijeron algunos de ustedes, evitar las desconexiones con el mandato de nuestra población.

¿Para qué son los partidos y los movimientos políticos, entonces? – son herramientas clave para disputar el poder, sin ellos no podemos disputar el poder; sin esta herramienta sin poder no podemos transformar las sociedades. Así de simple, pero así también de profundo y complejo.

Por otro lado, creo que también es indispensable que tenemos que mencionar que la revolución ciudadana nace en el Ecuador como una reacción histórica a esa larga noche antipopular que vivía el Ecuador. Y nace como una reacción también y como una correspondencia de política, de ética, de moralidad y de una nueva forma de ver y entenderse a los políticos con la sociedad.

Algunas cosas importantes también que creo que vale mencionar en este espacio; los políticos tenemos la obligación de recuperar el valor de la verdad. Estamos los políticos cada vez más arrinconados por los cercos mediáticos que existen en nuestros países, que existen y no son otra cosa que poderes fácticos que no se lanzan a las elecciones, pero que dominan a las sociedades. Es un rol y es indispensable la recuperación de la verdad; el poder también de la palabra. Cuando un político se compromete a algo es una obligación moral y ética hacerlo, y creo que mucho de eso ha dado como resultado que algunos de los partidos políticos, los sistemas de partidos generales, sean desacreditados en nuestra región.

Y quiero enfocarme en una cosa que es muy importante, creo que es importante decir que con Rafael Correa a la cabeza de la década ganada en el Ecuador, pudimos demostrar que las fuerzas progresistas sabemos gobernar, somos capaces de gobernar y somos capaces también de hacer cambios profundos y transformadores en nuestras sociedades; es por eso que nos temen, es por eso que nos persiguen, es por eso que cuando se judicializa la política son implacables con nuestros líderes y lideresas.

Y ahí tiene que haber un compromiso de las organizaciones políticas a nivel regional; cuando hay la persecución de un líder es una causa común nuestra defensa a ese líder.

Mi solidaridad con Lula, con Dilma, con Evo; con grandes líderes y lideresas de este continente que, indudablemente, son el motor del gran amor, del profundo valor que tienen a su patria, no se dieron por vencidos y siguen luchando.

Por eso me detengo en el lawfare, y ¿por qué me voy a detener unos segundos ahí? – porque ahora mismo que hablamos de la construcción de nuevos liderazgos, de nuevas formas de comunicación, interactivas, más modernas, donde las organizaciones políticas entendamos cómo se comunica – en el caso del Ecuador el 40 por ciento del electorado es menor de 35 años -. Nuevas formas de comunicación para poder entender cómo llegamos a ese electorado, cómo nos hacemos interesantes, cómo despertamos en ellos el interés de los que discutimos y debatimos.

Y ahí es cuando yo encuentro que esta remetida de persecución hace que muchos de esos jóvenes no quieran involucrarse en política. Que muchas de esas mujeres, que luego son atacadas en su vida personal, en su vida íntima, no quieran exponerse a tomar el salto de ser actoras partícipes activas de la política.

Eso nos pasa a todas, mi solidaridad con todas las mujeres en política. Para hacer política o para ser político, hay que ser bastante aguerrido. No quiero imaginar y decirles lo que tiene que ser una mujer en política.

Mi solidaridad con todas las mujeres que han sufrido; con todas las mujeres que han sido víctimas del insulto, de la calumnia, de los vejámenes; más aún si vienen de luchas históricas, mucho más. 

Mi solidaridad contigo María José, con tu familia; por todo lo que han vivido en todos estos años.

Quiero decirles profundamente, que por eso es indispensable discutir estos temas en este espacio; que sean parte de las luchas de las organizaciones de progresistas regionales. Debe ser un compromiso entre todos, no solamente evitar la persecución de nuestros líderes, sino desnudar como toman la justicia, como amañan juicios, como hacen pruebas falsas y luego inventan doctrinas penales, para sentenciar indebidamente; rompiendo los debidos procesos a nuestros líderes, a nuestros gobernantes, que muchas veces lo que han hecho es darnos dignidad en un cambio de la transformación de la sociedad.

Yo quiero ponerles de ejemplo, cuando el Ecuador vive una de las etapas más agresivas de la (inaudible). No solamente mi compañero Jorge Glas y Rafael Correa son los ejemplos más simbólicos, sino nuestro excanciller Ricardo Patiño, nuestros compañeros exiliados legisladores, que están aquí ahora mismo asilados en agradecimiento al pueblo mexicano por su generosidad siempre con nuestros compañeros y con el pueblo ecuatoriano.

Pero también es indispensable decir que en esta lógica de la intervención del poder mediático, no vamos a generalizar de ciertos medios de comunicación, hacen que ese framing permanente que nos quieren poner muchas veces al progresismo, hacen que llegue a la victoria ciertas organizaciones de derecha. Eso pasó en la última elección del Ecuador.

Una remetida cuanto más los medios de comunicación donde dieron por cierto quien era su candidato, y sin ningún estupor, lo hicieron así como propaganda contratada en los medios de comunicación. Seguramente Verónika me entiende muy bien de lo que estoy hablando.

Sin duda alguna, hoy el Ecuador que tiene un gobierno de derecha, que dijo una cosa e hizo otra; le prometió a los ecuatorianos que no iba a subir impuestos, y lo primero que ha hecho es enviar una ley cobrandoles impuestos enormemente a la clase media ecuatoriano; un gobierno que hoy esté involucrado en la investigación que han llevado adelante más de 600 periodistas a nivel internacional, que se llama el Caso Pandora Papers.

En el caso del Ecuador, para que ustedes sepan, está absolutamente  prohibido como mandato de consulta popular, más aún por ley, que un candidato y luego mandante, tenga bienes o activos en paraísos fiscales. Eso es por ley en el Ecuador.

En el caso de la investigación Pandora Papers, se ha reflejado que el señor Lasso, presidente del Ecuador, tiene o ha tenido o se despojó, como se dice, falseando la identidad o transfiriendo los bienes, ocultamiento hacia su familia, de los bienes que tenía en paraísos fiscales.

Y para que se sorprendan, los legisladores que tienen inmunidad parlamentaria para investigar, hoy la Fiscalía del Ecuador les ha iniciado una investigación por falsedad ideológica.

Si esa no es la mayor prueba de persecución y de judicialización de la política, digo que es entonces. 

Esos son los tiempos que vive hoy lamentablemente mi país.

Sin duda alguna, quiero decirles que algunos de ellos, que pretenden arrebatarnos la firmeza, la lucha, la guerra, la pasión con la que seguimos aquí firmes. Quizás, solamente se jacten de tener un apellido rimbombante, pero no gozan de solvencia moral. La solvencia moral la tienen las fuerzas que están de lado de las grandes mayorías que defienden sus causas a pesar de las lágrimas de todos nuestros perseguidos y sus familias.

A ellos, muchas veces, estoy segura, les mueve el odio; a nosotros nos mueve el profundo amor por nuestros países; el profundo amor por la sociedad; el profundo amor por nuestros pueblos, por tratar que tengan días mejores. Esa es la diferencia, queridos compañeros, entre ellos y nosotros.

Este encuentro simboliza para mi esperanza; hay esperanza compañeros, no nos han vencido sin duda alguna; seguimos sonriendo. Y si hay algo que yo amo del progresismo, como lo dijo una compañera aquí, es que tenemos también tiempo para celebrar. Y eso es parte también de nuestra identidad cultural.

Esta esperanza que simboliza este encuentro, sin duda alguna, refleja que seguimos adelante.

Saludo y felicito, el tesón y el empeño de este esfuerzo. Gracias a Morena, sin duda alguna, es tiempo de celebración, pero es también tiempo de estar atentos y alertas. 

Cuenten con nosotros. Este movimiento, que debo decir que es nuevo, tiene pocos días, pocos meses, soy su presidenta desde el mes de agosto, luego de haber sido proscritos, de habernos quitado nuestro movimiento, de habernos impedido participar; un derecho absolutamente democratico y constitucional que tiene cualquier ciudadano.

Estamos en pie de lucha una vez más, con un movimiento propio llamado Revolución Ciudadana. Seguimos construyendo con más fuerza que nunca, el poder popular, la esperanza de los ecuatorianos, y sin duda alguna, la mano con nuestros compañeros de la región, siempre tendremos como claridad, la búsqueda de una sociedad con equidad. Por la lucha de los pueblos, cuenten con la Revolución Ciudadana desde el Ecuador.

Un fuerte abrazo.

Camila Armenta

Camila Armenta

Morena

En Morena la hoja de ruta la marca el pueblo. El más grande interés es la transformación y la renovación de la vida pública, y día a día vamos por ese camino.

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