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Discurso del ex presidente de España, José Luis Rodríguez Zapatero, en el Encuentro Internacional por las Causas de los Pueblos.

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Ciudad de México a 30 de noviembre del 2021

José Luis Rodríguez Zapatero: Muchísimas gracias por la invitación para éste acto. 

Presidente de Morena, Mario. Amigo Mario. 

Muchísimas gracias a todas y a todos. 

Felicidades por esos tres años. Siempre que estoy en México, en éste país entrañable, en este gran país cargado de historia, de cultura, siempre cumplo cumplo con un deber que me sale desde lo más profundo de mi convicción y de mi conciencia, ese deber es agradecer, como español, la acogida a miles y miles de exiliados de la dictadura de Franco, que México hizo con elegancia, con hospitalidad, con amabilidad. 

El país que mejor se portó con aquellos que fueron expulsados de su país, transterrados; intelectuales, académicos, los profesores, que se fundieron con la sociedad mexicana, que la mejoraron; que estuvieron del lado de la cultura, de la intelectualidad. El mejor país que los acogió fue México. 

Esa página, esas páginas brillantes, querido Mario, están en el corazón de los españoles de bien y nunca lo vamos a olvidar. 

Es precisamente una de las exiliadas en México y en más países, María Zambrano, la mejor filósofa del pensamiento español. 

María Zambrano dejó escrita una frase que ha marcado mi acercamiento a Latinoamérica, una frase que merece ser pensada. María Zambrano dijo: “España se descubre desde América”. 

Es una frase cargada de profundidad de lección, de sentido, por eso siempre que me aproximo a esta región intento aprender; que me ayuden a descubrir la historia de mi país y, ante todo, el futuro. 

Con María Zambrano y con otros ilustres del pensamiento mexicano, esa atalaya de intelectuales; con Carlos Fuentes, con Octavio Paz, con Alfonso Reyes; acercándome a sus lecturas he comprendido que esa relación entre España y Latinoamérica, el sentido último de Latinoamérica, el destino de Latinoamérica, el afán por la igualdad en Latinoamérica, la valentía de la lucha contra las injusticias de Latinoamérica. Ese es el sentido de éste acto. 

Si me preguntaran, querido Mario, ¿qué ha pasado en tres años?, – algo muy sencillo, hasta hace tres años los mexicanos y las mexicanas pensaban normalmente que quién estaban el poder se preocupaban más de sí mismos, de que los mexicanos y las mexicanas y desde hace tres años, los mexicanos piensan que hay alguien en el poder que piensa más en los mexicanos y en las mexicanas que en él mismo. 

Eso es recuperar el sentido de país, el sentido del país. Saben que los grandes cambios en la historia, como éste, que ha supuesto una auténtica rectificación para México; México es un gran país, una gran historia, una cultura que irradia a Latinoamérica y al mundo; un arte contemporáneo incomparable, incomparable. 

Ese país, éste México necesitaba que hubiera una gran política, que estuviera a la altura del país que es, esa gran política ¿cuál es?, – servir al interés general, defender las instituciones, hacer una tarea con transparencia, ser decente y, ante todo, ¿qué es defender el interés público?, ¿qué es creer en un país?, ¿qué es hacer una tarea en favor del servicio público?. 

El mejoramiento social de los humildes, el mejoramiento social de los humildes, la lucha contra la pobreza y que, si vives en un país y eres compatriota, ese país te garantice que no vas a sufrir privaciones y vas a tener la dignidad básica para salir adelante, tú, con tu familia y tus hijos. 

Eso es vivir en un país. 

Una patria no es levantar banderas y recordar conquistas militares; una patria es un país con justicia, eso es una patria, lo dijo un patriota de tierra, premio Cervantes, lo dijo Antonio Gamoneda. 

Ese es el camino, la justicia social, es el camino que se abrió con la razón, con la Ilustración, con la Declaración de los Derechos Humanos, con las revoluciones, con la democracia y que sigue ahí, interpelando nos, convocan nos; es, sin duda alguna, el elemento más movilizador.

Tenemos la suerte que en este siglo XXI a esa lucha ya hemos dejado que se incorporen aquellas que estuvieron olvidadas, discriminadas y marginadas, las mujeres; las que van a hacer el cambio más profundo en favor de la igualdad de este siglo y desde aquí quiero sumarme a todas las mujeres que en México – hombres también-, luchan en contra del machismo criminal y de la violencia de género. 

México ha dado dos pasos en este momento con el presidente Andrés Manuel López Obrador, dos pasos decisivos, dos pasos importantes: el primero, el que tiene más alcance histórico, que es convocar a un proceso que será largo, si Lula gana quizá más corto, y va a ganar Lula. Un proceso que debería ser constituyente de la unión de las naciones latinoamericanas, esa CELAC: acelérese, intégrese más, concéntrese toda la unidad política en la unidad latinoamericana, porque es el destino de cada uno de los países de Latinoamérica; en un mundo con grandes potencias, en un mundo tecnológico y esto se llama México y Brasil, principalmente. 

¿Quién lo va a hacer?, tiene que hacerlo una fuerza progresista, sólo las fuerzas progresistas creen en unir a los países de verdad, a los ciudadanos que circulen libremente, que sus títulos educativos valgan; otros sólo creen en la libertad de los mercados y los capitales. 

¿Quién puede hacer una unión latinoamericana con solidaridad de los países más ricos hacia los países más pobres?, – sólo los progresistas. 

Valoro extraordinariamente la propuesta del presidente de México el otro día en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, ante los 800 millones de personas que sufren privaciones y pobreza lacerante en el mundo, con una receta sencilla, lo explicó el presidente, cuánto tenía que poner el G20, cuánto los que tienen mayores riquezas en el continente. 

¿Qué nos está diciendo esa propuesta?, ¿qué nos está diciendo?, – que el siglo XXI, donde hemos dado pasos tan importantes en el progreso civilizatorio, que tenemos la inteligencia artificial, los big data, y no sé cuántas cosas más, cuesta tanto comprender y adivinar a dónde nos va a llevar. 

El siglo XXI no puede permanecer pasivo, contemplando cómo hay, a la vez en el mundo una pobreza ilimitada, porque hay pobres que tienen una pobreza ilimitada y a la vez, hay riquezas ilimitadas, sin límites. Yo creo que tenemos que poner también límites a la riqueza para que haya mucho menos pobreza. Límites a la riqueza. 

Seguramente hoy les suena algo extraño, tan extraño como sonó la primera vez que se dijo en la historia que había que acabar con la esclavitud, que son las páginas más denigrantes que ha conocido – casi – la humanidad y la esclavitud convivió con la democracia y hubo apasionados debates, ¿verdad?, Dilma, sobre la esclavitud, que aún marca la historia la esclavitud, como el racismo; el racismo que no existe en ninguna Consittución evidente, ni lo advierte la Delcaración de los Derechos Humanos, desde luego, pero sabemos que existe, que ha marcado y ha condicionado la historia. 

Cuando se abrieron los debates sobre la esclavitud, el primero se le consideró un extemporáneo, una cosa absurda. 

El otro día releyendo resulta increíble, pero cuando se produce la abolición de la esclavitud en la Gran Bretaña, – que era el gran país de la esclavitud, junto con Estados Unidos – resulta que indeminzaron a los propiuertarios de los esclavos, en vez de haber indemisado a los esclavos; indemnizaron a los propiertarios y la cantidad con la que los indemizaron fue del 4 por ciento del PIB, casi el presupuesto de educación, se llevaron los propiertarios, eso hoy ¿cómo nos parecería?

Hemos avanzado, sin duda, pero no hay que tener miedo a los cambios. Las reformas son las que han abierto la puerta para las mejoras en la historia; las reformas, los cambios, las transformaciones y no hay que tener miedo de dar pasos hacia adelante. 

Felicito a Morena, felicito al presidente de México; no olviden que, es verdad que la victoria fue muy contundente, había muchos que estaban esperando a un fracaso rápido y, sin embargo, es claro que el proyecto tiene vitalidad y tiene fuerza, que Morena con sólo siete años, – ¿siete años?, – siete años, tiene que hacerse un partido fuerte, organizado, esto es lo que garantiza proyectos de futuro, transformaciones a largo plazo . Un partido. 

Yo pertenezco a un partido, no quiero presumir, pero pertenezco a un partido que tiene 142 años de historia, 142 años; tenemos una gran cultura de partido. Estuvimos en la clandestinidad y en el exilio más de 40 años, los mismos que gobernó el dictador Franco; 142 años y hemos sido el partido que más elecciones ha ganado en España, que más años ha gobernado, porque las raíces que hemos tenido como organización, como compañeros y compañeras, como estructura, como institución, nos han permitido eso. 

Esa es una tarea. Yo defiendo los partidos, defiendo la política, sólo la política se cambia desde la política, democrática, en las urnas, responsable y por ello éste Grupo de Puebla, éste grupo de amigos libres e independientes que somos, estamos dispuestos a contribuir, a seguir apoyando a toda Latinoamérica, a todos los progresistas de Latinoamérica para que este gran continente; sí, tiene muchas desigualdades, tiene muchas virtudes, su afán de justicia, sus jóvenes educados, las mujeres luchadoras; la cultura, la literatura, la cultura. 

Lo he dicho en muchas ocasiones, la mejor literatura en español ha venido de Latinoamérica y lo digo con orgullo , porque siempre me he sentido aquí como en casa. 

Muchas gracias.

Camila Armenta

Camila Armenta

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En Morena la hoja de ruta la marca el pueblo. El más grande interés es la transformación y la renovación de la vida pública, y día a día vamos por ese camino.

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