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Discurso del presidente nacional de Morena, Mario Delgado, en la inauguración del séptimo encuentro de Grupo Puebla.

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Ciudad de México a 30 de noviembre del 2021

Mario Delgado (MD): Muchas gracias.

Reiterarles la bienvenida a todas, a todos; nos da mucho gusto que estén en nuestro país, que coincida con estos primeros tres años del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador; un gobierno que llegó producto de una auténtica revolución pacífica en las urnas en julio del 18 en México.

También, recibirlos de la ratificación de la mayoría del pueblo de México en este proyecto; después de las elecciones intermedias donde nuestro movimiento creció de manera contundente, ganamos 11 de 15 gubernaturas; ganamos la mayoría, nuevamente, en la Cámara de Diputados, ganamos la mayoría en 19 congresos locales y ganamos un 70 por ciento más de municipios de los que se habían ganado en 2018. 

También, felizmente decirles que en México en los últimos 40 años sólo habían habido siete gobernadoras, hoy tenemos seis gobernadoras de Morena en México. 

Estamos viviendo una profunda Transformación, un cambio de época en México, un cambio de régimen político y de modelo económico donde se está yendo a fondo, a reconstruir el Estado mexicano; a redefinir el papel del bienestar. 

Porque el neoliberalismo en México nos vendió la idea de que el Estado era, por naturaleza, corrupto; que era esencialmente corrupto, era la medusa que todo lo que veía lo convertía en piedra, en una estatua de corrupción y fue la estrategia para ir reduciendo la participación Estado, pero, en realidad, es una estrategia para el saqueo, para el beneficio de unos cuantos. 

Hoy en México, como parte ésta Transformación, tenemos una nueva fiscalidad, pero, todavía no estamos en esta etapa de plantear mayor progresividad fiscal. 

Estamos en lo esencial, que es que se paguen los impuestos; eran de tal tamaño las concesiones fiscales en México que, incluso, el año de la pandemia – el año pasado -, los ingresos tributarios crecieron y el presidente pidió una reforma constitucional para quitar esa facultad que tenía el presidente de condonar impuestos, de decidir quién pagaba impuestos y quien no. Lo cual era fundamental en esta alianza perversa que se dio entre el poder político y el poder económico en México. 

La separación que estamos viviendo del poder político y el poder económico, sólo se compara con la que hizo Juárez, de separar la iglesia del Estado.

Y esta nueva fiscalidad nos permite ahora tener equilibrios fiscales que, y al mismo tiempo, atender la atención de servicios, o proveer servicios que en el neoliberalismo se pusieron en duda, como la salud, la educación o la seguridad. 

En términos de sanidad, tenemos 75 millones de vacunados y un sistema de salud que está en plena reconversión para que sea gratuito y un derecho ya establecido en la Constitución. 

También es un Estado ahora, esta economía moral, que pone por delante la justicia social. Se está haciendo realidad la promesa del presidente López Obrador de que primero los pobres. Hay 25 millones de hogares en México que hoy reciben un apoyo, y además, estos programas sociales, se han convertido ya en derechos constitucionales.

También hay una inversión, ahora en infraestructura, con una visión de desarrollo regional. En los gobiernos neoliberales se llevó a que la inversión pública, por ejemplo en el 2017, alcanzó niveles medida como porcentaje del PIB, iguales a los que tenía México en la Segunda Guerra Mundial. Si se renuncia a una inversión pública; hoy hay inversión en infraestructura con una visión de desarrollo regional, como es el Tren Maya en el sureste, el proyecto Transístmico que va a cambiar la dinámica de comercio global entre Asia y Europa, y la Refinería Dos Bocas, para disminuir la dependencia de las gasolinas de los Estados Unidos. 

Y así como se está redimensionando la participación del Estado en la economía, también hay cambio de régimen político que implica el transitar hacia una auténtica democracia.

Las elecciones en el pasado fueron las primeras sin la intervención del gobierno en muchos años. 

Hay una reforma constitucional que permite ahora la Consulta Popular, y estamos en pleno proceso para una Revocación de Mandato. El próximo 10 de abril se llevará a cabo, por primera vez en la historia, un proceso de Ratificación de Mandato  que, paradójicamente, la oposición se opone, no quiere que haya este proceso de ratificación, y el presidente López Obrador está impulsando este proceso.

¿Por qué? – porque podría parecer una paradoja -. Porque el presidente quiere dejar el precedente de que el pueblo tiene todo el poder; de poner presidentes y de quitarlos si éstos traicionan, y será una garantía para que en el futuro, nunca más, tengamos presidentes ladrones, corruptos o asesinos.

Pero lo más importante, sabemos, me preguntaba ayer Marco, ¿qué es lo que hace que López Obrador tenga este nivel de apoyo y de popularidad?, ¿cuáles son las claves de esta Transformación? – El eje fundamental podría parecer simple, pero es muy profundo y es la idea que acaba de plantar el presidente López Obrador en la Organización de las Naciones Unidas (ONU); la corrupción es el principal problema del planeta. 

Hace tres años el presidente le dijo a México: “la corrupción es el principal problema de este país”, y se ha conducido con el eje de la honestidad, porque no sólo permite moralizar la vida pública del país, sino que estamos a fondo en erradicar esos valores como el individualismo agresivo, como el exaltar el consumo, las ideas que metió el neoliberalismo en nuestro país, y lograr un cambio de mentalidad, que esa será, realmente, la gran herencia de la Cuarta Transformación; cuando privilegiemos el que todos estemos bien, la solidaridad, la generosidad y la honestidad, desde el servicio público.

Eso le permite al presidente tener una gran autoridad moral, que puede pisar la ONU, puede tener una relación, puede plantear una relación diferente con Estados Unidos y Canadá, y que le da un liderazgo a México en la región, que es un eslabón entre el imperialismo del norte y la rebeldía del sur, y nos permite regresar a México el sueño de la patria grande .

Así que me da mucho gusto y celebro que estemos aquí reunidos, y bienvenidos y bienvenidas al México de la Cuarta Transformación.

Camila Armenta

Camila Armenta

Morena

En Morena la hoja de ruta la marca el pueblo. El más grande interés es la transformación y la renovación de la vida pública, y día a día vamos por ese camino.

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