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Discurso que encabezó Mario Delgado, presidente nacional de Movimiento Regeneración Nacional (Morena) en el encuentro con alcaldesas y alcaldes electos de Morena.

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Ciudad de México a 01 de julio de 2021

Mario Delgado. – ¿Cómo están? – andan muy calladitos, eh. 

Gracias por venir, gracias por estar aquí, gracias por atender esta convocatoria; tenemos un programa muy interesante hoy para todas y para todos, y seguramente ya todos saben, de aquí nos vamos a ir al Auditorio Nacional porque tenemos la celebración de los tres años de la victoria de nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador. 

Bueno, me da mucho gusto recibirlos, recibirlas, están acompañados hoy por la presidenta del Consejo Nacional, la contadora Bertha Luján; está también la presidenta de la Comisión de Honestidad y Justicia, Eloísa Vivanco; nuestra querida secretaria general, Citlali Hernández. 

Está también,  Ivonne Cisneros Luján, que ella les va a hablar más tarde sobre el tema de municipios, es integrante de la Comisión de Encuestas; y el senador Alejandro Peña que, como ustedes saben, fue el responsable de toda la estructura de promoción y defensa del voto en el país, y está ayudándonos en toda la labor de organización en nuestro partido. 

También, nos sentimos muy honrados por la presencia del presidente del Instituto Nacional de Formación Política de Morena, Rafael Barajas, el Fisgón. Y de nuestro queridísimo amigo, referente intelectual, integrante también del Instituto Nacional de Formación  Política, Pedro Miguel, gracias, Pedro. 

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Bueno, le vamos a dar ahora la palabra;  vamos a tener una primera parte del evento para darles, básicamente, la bienvenida;  después, vamos a tomarnos una foto todos juntos, – ¿tenemos foto o no? – sí, vamos a tomarnos una foto todos juntos y vamos a regresar para acá. 

Darles, nuevamente, la bienvenida y felicitarlos por el extraordinario esfuerzo que hicieron en sus territorios, en sus municipios, para que tuviéramos un triunfo definitivo el pasado 6 de junio. 

No crean que es casualidad que los hayamos invitado, hoy estamos de fiesta, hoy celebramos tres años del triunfo de Andrés Manuel López Obrador; tres años de esa memorable jornada, tres años de esa revolución pacífica en las urnas que vimos aquel día; fue presenciar cómo el pueblo de México se decidió a iniciar el rescate de nuestra nación, se decidió por un cambio verdadero, para que iniciara la Cuarta Transformación. 

Y si lo pensamos, tres años son apenas un instante, un suspiro en la historia de nuestro país, pero es mucho lo que se está logrando.

Estamos viviendo un cambio de régimen político, una ruptura con un pasado de abusos y de corrupción que todavía se resiste a morir; no sólo votamos por un cambio de gobierno, votamos por un país y un futuro diferente. 

Y vean nada más lo que se ha logrado, el cambio de régimen político es irreversible,  la piedra angular del viejo sistema, el presidente todopoderoso, el presidente intocable,  el presidente impune, ha quedado atrás. 

El presidente con mayor legitimidad en la historia reciente del país, se puso frente al espejo para desarticular esa figura y darle más poder al pueblo. Promovimos Reformas Constitucionales para que el presidente pueda ser ahora juzgado por los delitos que cometa, como cualquier otro ciudadano.

Andrés Manuel López Obrador pidió que se cambiara la Constitución para quitar esa facultad que tenía de decidir quién pagaba impuestos y quién no; esa facultad que permitió esa perversa simbiosis entre el poder político y económico, que tanta corrupción generó. Y además, se promovió una Reforma Constitucional para que ningún presidente pueda traicionar al pueblo, que necesite ir a refrendar el apoyo a la mitad de su mandato, como lo tendremos en marzo del año que entra, de tal manera que, ahora, el presidente es un funcionario austero, sin privilegios, sin lujos, responsable ante la ley por los delitos que cometa, sin la posibilidad de tener complicidad con el poder económico, y tendrá que rendirle cuentas permanentemente al pueblo.

Y también se votó por darle más poder al pueblo; el sueño de la Cuarta Transformación es vivir en una auténtica democracia, por eso tendremos el ejercicio de consulta popular para juzgar a expresidentes el próximo 1 de agosto, para lo cual les vamos a pedir su apoyo, para informar e incentivar a la participación ciudadana -más tarde vamos a hablar sobre eso-. 

Y una nueva batalla que tendremos en la primavera del año que entra, la consulta para la revocación de mandato, donde tendremos que ganar contundentemente, como lo hicimos el 6 de junio pasado, para que siga la transformación. El mandato de cambio del pueblo de México que asumió el presidente Andrés Manuel López Obrador, no sólo lo entendió como un cambio en el régimen político, sino como un cambio en el modelo económico.

Hace apenas unos días, se anunciaba que nuestro país estaba dentro de los diez países que mayor inversión extranjera reciben, sin duda que es un voto de confianza de la comunidad internacional a la política económica de este gobierno, porque se ha demostrado que se puede ser fiscal y socialmente responsable; que la salud de las finanzas públicas, la salud de la finanzas públicas de los gobiernos neoliberales se basaba en aumento de impuestos, en gasolinazos y en el remate de los bienes de la nación. Hoy tenemos equilibrio en los balances fiscales porque no se permite la corrupción, no se permite el despilfarro; hay austeridad republicana y se ha eliminado esa complicidad que había en el pasado de no cobrarle impuestos a los que sí pueden pagar.

Tenemos, ahora, el derrumbe de uno de los paradigmas más vergonzosos que hubo en el periodo neoliberal, que para mantener la estabilidad de precios, los salarios no podían incrementarse más que la inflación; en dos años ha aumentado 60% el salario mínimo y con eso se detuvo una caída de más de 75% en términos reales que ocurrió en la larga noche del neoliberalismo. La represión de los salarios generó pobreza, desigualdad y la asfixia de nuestro mercado interno.

Tenemos, sin aumentar impuestos, sin endeudar al país, una inversión social histórica. La diferencia de tener a un presidente honesto se ve reflejada en siete de cada 10 hogares de nuestro país que hoy reciben un apoyo; ahora sí alcanza para las pensiones de los adultos mayores; para las becas de los niños, las niñas, los jóvenes; los apoyos para el campo, -para que no les falte de comer a quienes nos dan de comer; los apoyos para las personas con discapacidad; la transición de un sistema de salud, -que era el privilegio de unos cuantos- para que ahora sea un derecho para todos y para todas.

Hemos recuperado la dignidad a nivel internacional, porque ya no tenemos un gobierno manejado por una pandilla de ladrones.

México propuso este acuerdo en la ONU para que hubiera equidad en la distribución de vacunas a nivel mundial, y nuestro país de manera solidaria, ya ha enviado algunas vacunas a nuestros hermanos de América Latina. 

No fue menor el triunfo del 6 de junio, que también tenemos que celebrar, porque los conservadores se agruparon, hicieron una alianza ya desvergonzada, se quitaron la máscara, mostraron el mismo rostro, el rostro de la corrupción; se aliaron con pseudointelectuales, con algunos medios de comunicación. Enfrentamos a un buen número de gobernadores acostumbrados a hacer trampa en las elecciones. Enfrentamos a empresarios corruptos que inyectaron cualquier cantidad de dinero para tratar de detener nuestro movimiento, y no pudieron, los derrotamos; nuestro movimiento salió triunfante. 

Pero esta confianza o esta victoria no podemos pensar que es para siempre. Y hemos ganado tantos gobiernos estatales, tantos congresos locales y tantos gobiernos municipales -vamos a gobernar 300 municipios más en este año, que lo que se ganó en el 2018-, y ahora la evaluación de la evolución de la transformación no sólo va a depender del presidente de la República, esa responsabilidad la van a compartir ustedes, porque son la autoridad más cercana a los ciudadanos; y compañeras, compañeros, no tenemos derecho a fallar, y la única manera de no equivocarnos es gobernar apegados a nuestros principios, a nuestros valores: de no mentir, no robar y no traicionar al pueblo, y seguir impulsando el proyecto transformador de nuestro presidente.

Debemos ser la generación que estuvo a la altura de un líder extraordinario; que le bastó ser honesto para ser revolucionario. No es cualquier cosa representar un gobierno encabezado por Morena. Tenemos que marcar la diferencia, nos hemos comprometido a regenerar la vida pública del país. Y eso pasa por cada uno de los actos que ustedes hagan como autoridad, de nunca alejarse del pueblo, de conducirse con austeridad, de poner siempre por delante a quien más lo necesita. 

Por eso, hoy los hemos convocado aquí, porque vamos a tener una comunicación permanente con ustedes; compartimos el mismo proyecto.

Y estamos aquí a sus órdenes para apoyarlos en todo. El Instituto Nacional de Formación Política, tendrá un papel fundamental en cuestionarnos; en que tengamos la preparación y la información suficiente para que generemos esa identidad de lo que son los gobiernos de Morena; para que la gente siga identificando a nuestro movimiento y nos siga refrendando su confianza.

No es el cargo por el cargo, son ustedes parte de un proyecto histórico de transformación nacional, y ello implica una enorme responsabilidad

El día de hoy iniciamos con estas reuniones, con esta comunicación, ya no habrá un partido ausente. Vamos a estar acompañándolos siempre.

Vamos también a tener esta coordinación no sólo con ustedes, también con las legislaturas locales, con la mayoría, con la nueva mayoría en la Cámara de Diputados, con los gobernadores, que ahora serán 17 la mayoría del del país y no olvidar nunca lo que nos une, no olvidar nunca de dónde venimos y siempre tener presente que formamos parte de este gran colectivo que es Morena; esta causa que no es más que un instrumento de lucha del pueblo de México.

Bienvenidos y bienvenidas, nos vamos a estar viendo aquí esta mañana y nos vemos en la tarde en el Auditorio Nacional.

Muchas felicidades.

Perdón, se me olvidó, ¿les distribuimos una hojita o todavía no todavía no? A ver, hay que distribuir la hojita que ya sabemos.

Les vamos a pasar una hoja que el Instituto Nacional de Formación Política nos preparó junto con la Comisión de Honestidad y Justicia.

Queremos que se comprometan frente al pueblo de México con la Cuarta Transformación, pero con los principios que deben regir siempre a alguien que represente a Morena en los gobiernos o en los congresos.

Entonces, les vamos a dar ese compromiso que queremos que firmen, que ponga su nombre y que firmen, que lo pongan ustedes en sus redes, porque solamente Morena, solamente este partido es capaz de comprometerse de frente a la ciudadanía de cómo nos vamos a conducir.

¿Les parece? Y vamos a darle ahora el uso de la palabra a Luisa Vivanco, presidenta de la Comisión de Honestidad y Justicia, quien compartirá con ustedes este texto y los invitará a que todos los sigamos, muchas gracias.

Camila Armenta

Camila Armenta

Morena

En Morena la hoja de ruta la marca el pueblo. El más grande interés es la transformación y la renovación de la vida pública, y día a día vamos por ese camino.

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